Tres casos del sublinaje BA.3.2 fueron identificados en residentes de la provincia de Buenos Aires mediante vigilancia genómica. Uno de los pacientes necesitó internación y los tres evolucionaron favorablemente. Las autoridades sanitarias remarcaron que, hasta el momento, no existen evidencias de que esta variante provoque cuadros más graves ni represente un riesgo adicional significativo para la población.

Argentina confirmó la primera detección del sublinaje BA.3.2 del SARS-CoV-2 en el país, una variante descendiente de Ómicron que actualmente permanece bajo monitoreo internacional.
El hallazgo fue informado a través del Boletín Epidemiológico Nacional (BEN) y confirmado mediante la vigilancia genómica realizada por la ANLIS Malbrán.
Se identificaron tres casos en residentes de la provincia de Buenos Aires: un adulto y dos adultos mayores.
Uno de ellos necesitó internación en un contexto de comorbilidades previas. Sin embargo, los tres pacientes evolucionaron favorablemente y no se registraron fallecimientos entre los casos detectados.
No hay evidencia de una nueva emergencia sanitaria
La aparición de una nueva variante puede generar preocupación, pero el propio informe sanitario introduce una aclaración fundamental: BA.3.2 no representa actualmente un riesgo adicional sustancial para la salud pública.
Tampoco existen hasta el momento señales epidemiológicas que indiquen que provoque mayor gravedad clínica, incremento de internaciones, ingresos a terapia intensiva o mortalidad.
Por eso, hablar de una “nueva cepa” no significa que Argentina esté frente a una situación comparable con las primeras etapas de la pandemia.
La circulación del SARS-CoV-2 durante 2026 se mantiene, según el informe, en niveles bajos y estables en el país.
¿Qué es BA.3.2?
BA.3.2 es un linaje descendiente de Ómicron BA.3 que fue identificado inicialmente en Sudáfrica en noviembre de 2024.
Actualmente está clasificado como una Variante Bajo Monitoreo (VUM).
Su principal característica de interés es su capacidad de escape inmunológico, es decir, presenta cambios que pueden disminuir la capacidad neutralizante de determinados anticuerpos.
Sin embargo, esa característica no se tradujo hasta ahora en una mayor gravedad de la enfermedad ni en una expansión sostenida capaz de desplazar a otras variantes predominantes.
Los datos disponibles también indican que las vacunas contra COVID-19 continúan ofreciendo protección frente a las formas graves de la enfermedad.
El Malbrán detectó su circulación mediante secuenciación
La identificación fue posible gracias al sistema argentino de vigilancia genómica.
Entre abril y julio de 2026 fueron secuenciados 21 genomas de SARS-CoV-2 en el Laboratorio Nacional de Referencia y aproximadamente el 14% correspondió a BA.3.2.
Se trata de una cantidad pequeña de muestras, por lo que ese porcentaje no significa que el 14% de todos los casos de COVID-19 existentes en Argentina correspondan a esta variante.
Lo que demuestra es que BA.3.2 ya tuvo circulación detectable en territorio nacional.
A nivel internacional, el sublinaje llegó a representar cerca del 20% de las secuencias notificadas durante las primeras semanas de 2026, pero posteriormente descendió hasta alrededor del 6,45% en julio.
¿Las vacunas siguen funcionando?
De acuerdo con la información sanitaria disponible, sí mantienen protección frente a enfermedad grave.
Aunque BA.3.2 presenta escape inmunológico, hasta el momento no se observaron señales de una mayor capacidad para producir cuadros severos.
Tampoco fueron informadas fallas significativas en los métodos diagnósticos ni una menor susceptibilidad a los antivirales utilizados contra COVID-19.
Las autoridades advierten, no obstante, que la evidencia internacional sobre gravedad continúa siendo limitada y que por esa razón resulta necesario mantener la vigilancia.
Qué recomienda Salud
Ante la detección del nuevo sublinaje, las autoridades no anunciaron restricciones especiales, sino que reiteraron las medidas habituales de prevención frente a enfermedades respiratorias.
Entre ellas se encuentran mantener actualizados los esquemas de vacunación recomendados, lavarse frecuentemente las manos, cubrirse con el pliegue del codo al toser o estornudar, evitar compartir vasos y utensilios y mantener una adecuada ventilación de los ambientes.
Las personas que presenten síntomas respiratorios deberían reducir el contacto con otras personas hasta observar una mejoría clínica y haber transcurrido al menos 24 horas sin fiebre y sin utilizar medicamentos para bajarla.
En personas pertenecientes a grupos con mayor riesgo de complicaciones o ante el empeoramiento de los síntomas, la recomendación es realizar una consulta al sistema de salud.
Vigilancia reforzada, pero sin señales de alarma por ahora
La detección de BA.3.2 confirma que el coronavirus continúa evolucionando y generando nuevos linajes, una situación esperable en los virus respiratorios.
La diferencia fundamental está en determinar si alguna de esas variantes modifica sustancialmente la transmisión, la gravedad o la eficacia de las herramientas disponibles para combatir la enfermedad.
Por ahora, eso no ocurrió con BA.3.2.
El Ministerio de Salud mantiene la vigilancia epidemiológica y genómica para detectar cualquier cambio, pero la evaluación actual del riesgo continúa siendo baja.
La noticia, por lo tanto, requiere seguimiento sanitario, pero no implica que exista actualmente una nueva emergencia por COVID-19 en Argentina.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien
