Durante una nueva jornada del juicio por la desaparición de Loan Danilo Peña, dos investigadores de la Policía Federal expusieron ante el tribunal las conclusiones de distintos análisis realizados sobre el caso. Ambos coincidieron en que el niño no habría desaparecido por sus propios medios.
La desaparición de Loan Danilo Peña volvió a ser eje del debate judicial con la declaración de dos especialistas de la Policía Federal Argentina que participaron de distintas etapas de la investigación.
Uno de ellos fue el comisario Marcelo Daniel Román, jefe de la División Antisecuestros de la PFA. Durante su exposición, sostuvo que los elementos reunidos no respaldan la posibilidad de que Loan simplemente se haya perdido en la zona conocida como el Algarrobal.
Según explicó, el menor pudo haberse alejado del área donde se encontraba con los adultos, pero la hipótesis de que haya continuado solo por el campo no resulta compatible con las tareas de búsqueda realizadas posteriormente.
Analizaron distintas hipótesis
Román repasó algunas de las líneas investigativas que fueron consideradas desde el inicio del expediente. Entre ellas estuvieron un posible secuestro extorsivo, una eventual vinculación con el narcotráfico y una hipótesis relacionada con la trata de personas.
De acuerdo con su declaración, ninguna de esas posibilidades pudo ser respaldada con elementos suficientes.
No obstante, el investigador señaló que todavía existen aspectos que deben ser analizados en relación con la camioneta utilizada por Carlos Guido Pérez y María Victoria Caillava.
En ese sentido, mencionó daños detectados en el vehículo, el hallazgo de restos de sangre humana en una de las ruedas y el posterior lavado de la camioneta.
También fueron mencionados testimonios que plantearon la posibilidad de que Loan haya sido atropellado.
La actividad de los teléfonos, bajo análisis
Los investigadores también profundizaron sobre la información obtenida de los teléfonos celulares secuestrados durante el caso.
Román señaló que algunas pericias detectaron borrado de información en determinados dispositivos y destacó un período de aproximadamente una hora en el que los teléfonos de algunos de los principales acusados no registraron actividad.
Ese intervalo se ubicó entre las 14.30 y las 15.30 del día en que desapareció Loan.
El investigador aclaró que la falta de registros no podía atribuirse exclusivamente a problemas de señal, aunque reconoció que la escasa infraestructura de antenas en la zona dificulta establecer con exactitud los desplazamientos.
Otro investigador también descartó el extravío
Luego declaró Maximiliano Aciares, integrante del Departamento Trata de Personas de la Policía Federal, quien estuvo trabajando en Corrientes durante aproximadamente dos meses.
El especialista contó que se analizaron más de 80 teléfonos celulares y que se realizaron diferentes cruces de información para reconstruir movimientos y comunicaciones.
Su conclusión coincidió con la planteada por Román: la posibilidad de que Loan se haya extraviado en el lugar donde fue visto por última vez no aparece como una explicación compatible con los elementos analizados.
Aciares también marcó diferencias entre algunos recorridos declarados por Pérez y Caillava y la información obtenida de sus dispositivos.
Un vehículo y una evidencia que volvió a aparecer
Durante la audiencia también se hizo referencia a una prueba odorológica realizada sobre un Ford Ka perteneciente a Pérez y Caillava.
Según el testimonio, el procedimiento habría detectado rastros compatibles con el olor de Loan en el vehículo.
El investigador sostuvo además que el automóvil habría realizado movimientos que no coincidirían completamente con la versión aportada por sus ocupantes.
Estos elementos forman parte del conjunto de evidencias que continúa siendo analizado en el proceso judicial.
La Justicia intenta reconstruir qué ocurrió con Loan
Las declaraciones de los investigadores incorporaron nuevos detalles al debate y reforzaron, desde la perspectiva de los especialistas, la hipótesis de que Loan fue retirado del lugar donde se encontraba y que su desaparición involucró la participación de otras personas.
Sin embargo, el paradero del niño continúa siendo desconocido desde el 13 de junio de 2024, mientras el juicio avanza con la incorporación de testimonios, pericias y demás elementos reunidos durante la investigación.