El diputado nacional chaqueño y veterano de la Guerra de Malvinas, Aldo Leiva, respondió al presidente Javier Milei luego de sus anuncios sobre el Atlántico Sur. Si bien consideró positivo cualquier avance diplomático que contribuya al reclamo argentino, advirtió sobre los intereses de las grandes potencias y pidió que un eventual acercamiento de Estados Unidos a la posición argentina no implique sustituir una influencia extranjera por otra.
La cuestión Malvinas continúa generando repercusiones políticas luego del mensaje del presidente Javier Milei, quien endureció su discurso frente al Reino Unido, anunció nuevas medidas vinculadas con la explotación de recursos en las islas y destacó las señales provenientes del gobierno estadounidense de Donald Trump.
Una de las respuestas llegó desde Chaco.
El diputado nacional Aldo Leiva, veterano de la Guerra de Malvinas, respaldó la búsqueda de una solución pacífica y diplomática, pero marcó diferencias con la estrategia planteada por el Gobierno nacional.
“No queremos cambiar de patrón, queremos ser soberanos”, fue la definición con la que sintetizó su posición.
“Malvinas no puede ser moneda de cambio”
Leiva sostuvo que cualquier avance que permita recuperar el ejercicio pleno de la soberanía argentina sobre las islas debe ser recibido positivamente, siempre dentro de los canales pacíficos y diplomáticos.
Sin embargo, pidió prudencia frente al escenario internacional y especialmente ante el papel que podría asumir Estados Unidos.
“Malvinas no puede ser moneda de cambio entre Donald Trump y el Reino Unido”, advirtió.
El legislador chaqueño planteó que detrás del Atlántico Sur existen importantes intereses geopolíticos, energéticos, pesqueros y militares, por lo que consideró necesario evaluar cualquier movimiento internacional desde una política exterior autónoma.
Leiva puso una condición para hablar de un “verdadero avance”
El veterano de guerra fue particularmente claro respecto de las señales provenientes de Washington.
Para Leiva, una eventual revisión de la posición estadounidense será significativa únicamente si termina traducida en un reconocimiento explícito de los derechos soberanos argentinos.
“Cuando Estados Unidos reconozca, sin condicionamientos y de manera inequívoca, la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas, recién ahí podremos hablar de un verdadero avance diplomático. Hasta entonces, prudencia”, afirmó.
La distinción resulta clave: las señales políticas o una eventual revisión de la postura estadounidense no equivalen, por sí mismas, a un reconocimiento formal de la soberanía argentina.
También cuestionó la situación de las Fuerzas Armadas
Leiva aprovechó además los anuncios relacionados con el fortalecimiento de la presencia militar argentina en Tierra del Fuego para introducir otro debate.
El diputado cuestionó que se anuncien grandes proyectos estratégicos mientras, según sostuvo, integrantes de las Fuerzas Armadas atraviesan problemas salariales y dificultades relacionadas con su cobertura de salud.
Para el legislador, una política efectiva de soberanía requiere no solamente infraestructura, sino también recursos humanos, capacidad operativa y condiciones adecuadas para quienes integran las fuerzas.
“La soberanía se construye fortaleciendo a nuestras Fuerzas Armadas, defendiendo los recursos naturales y sosteniendo una política exterior independiente, no solo con anuncios bombásticos”, expresó.
Un veterano chaqueño entra en el debate nacional por Malvinas
La respuesta de Leiva incorpora una voz con una particular carga histórica dentro de la discusión: además de diputado nacional por Chaco, es veterano de la Guerra de Malvinas de 1982.
Su posición no rechaza una eventual oportunidad diplomática abierta por cambios en el escenario internacional, pero reclama que cualquier negociación mantenga como objetivo central el ejercicio de la soberanía argentina y evite nuevas formas de dependencia.
El debate que comienza a instalarse, entonces, no pasa únicamente por endurecer la posición frente al Reino Unido.
También plantea una pregunta estratégica para la Argentina: si el escenario internacional efectivamente comienza a modificarse, ¿cómo aprovechar esa oportunidad sin comprometer autonomía, recursos ni capacidad de decisión sobre el Atlántico Sur?
Para Leiva, la respuesta debe ser inequívoca: “No queremos cambiar de patrón, queremos ser soberanos”.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien
