Una devastadora crecida acompañada por aludes de barro y escombros golpeó el norte de Nepal, cerca de la frontera con China, dejando al menos 95 personas muertas y cientos sin localizar. Entre los desaparecidos se encuentran turistas extranjeros, integrantes de las fuerzas de seguridad y habitantes de las localidades arrasadas.
La emergencia afecta principalmente a los distritos de Rasuwa y Nuwakot, donde el avance del agua destruyó viviendas, rutas, puentes y otras infraestructuras. Del otro lado de la frontera, autoridades chinas también reportaron víctimas y desplegaron un amplio operativo de emergencia en la región del Tíbet.
Una crecida arrasó todo a su paso
La tragedia se desencadenó cuando un río experimentó una violenta crecida y una enorme masa de agua, barro y escombros avanzó sobre diferentes poblaciones.
De acuerdo con la información disponible, el número de fallecidos ascendía a 95, mientras continuaba la búsqueda de numerosas personas. Entre ellas habría alrededor de 28 policías cuyo paradero todavía no había podido establecerse.
Imágenes registradas en las zonas afectadas muestran la dimensión del desastre: viviendas arrastradas por la corriente, vehículos desplazados por el agua, caminos completamente cubiertos de barro y sectores que quedaron prácticamente aislados.
Las localidades de Syabrubesi y Timure se encuentran entre las más golpeadas.
La situación genera además preocupación por tratarse de una región frecuentada por turistas. Syabrubesi es uno de los puntos utilizados para iniciar la conocida ruta de trekking hacia Langtang y otros recorridos de peregrinación.
Buscan a cientos de turistas
Uno de los datos que aumenta la preocupación es la cantidad de viajeros que todavía no pudieron ser localizados.
Según un relevamiento preliminar de la Oficina de Turismo de Nepal, 384 turistas habían sido reportados como desaparecidos en las áreas afectadas.
De ese total, 291 serían ciudadanos extranjeros y 93 nepaleses. Entre los extranjeros habría 105 ciudadanos de India.
Las autoridades trabajan para determinar si todas esas personas se encontraban efectivamente dentro de las zonas alcanzadas por la catástrofe al momento de la crecida.
Testimonios de una destrucción devastadora
Habitantes de la región describieron escenas desesperantes.
Uno de los testigos aseguró haber observado cómo la corriente arrastraba camiones, viviendas y personas, mientras numerosas familias intentaban escapar hacia sectores más elevados.
En otros casos, sobrevivientes lograron comunicarse con familiares para informar que sus viviendas habían desaparecido bajo el agua, mientras continuaban buscando a integrantes de sus familias.
La fuerza de la corriente también dificulta el operativo de rescate. Desde el Ejército nepalí indicaron que algunas aeronaves no podían aterrizar en determinados puntos hasta que descendiera el nivel del agua.
China también reportó víctimas
La emergencia atravesó la frontera.
Medios estatales chinos informaron sobre víctimas y desaparecidos en las inmediaciones del paso fronterizo de Gyirong, en el Tíbet.
Registros de cámaras de seguridad mostraron a personas intentando escapar momentos antes de que una masa de barro y agua avanzara sobre edificios y vehículos.
Ante la magnitud del desastre, el presidente chino Xi Jinping ordenó intensificar las operaciones de búsqueda y rescate y reforzar los sistemas de monitoreo para evitar nuevas tragedias.
Investigan qué provocó la catástrofe
Todavía no se había determinado oficialmente qué originó la violenta crecida.
Una de las hipótesis que deberá analizarse es la posible incidencia de fenómenos vinculados con lagos glaciares. Una inundación repentina registrada anteriormente en el mismo río había sido atribuida al vaciamiento de uno de estos reservorios naturales.
Además de las víctimas, se reportaron daños sobre centrales y proyectos hidroeléctricos, rutas y puentes, provocando cortes de energía y complicaciones para llegar a las comunidades afectadas.
Nepal atraviesa periódicamente inundaciones y deslizamientos durante la temporada del monzón. Sin embargo, la magnitud de este episodio mantiene desplegados a los equipos de emergencia mientras continúa una carrera contrarreloj para encontrar sobrevivientes.
El número de víctimas podría modificarse a medida que los rescatistas logren ingresar a las zonas que permanecen aisladas.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien