En el Día de la Industria, el gobernador bonaerense Axel Kicillof lanzó fuertes críticas contra la política económica del Gobierno nacional y aseguró que el deterioro del sector productivo no responde a una coyuntura sino a una decisión deliberada. Desde su administración afirmaron que, desde la llegada de Javier Milei a la Presidencia, cerraron 1.597 empresas bonaerenses y se perdieron más de 46.000 puestos de trabajo industriales.
Axel Kicillof volvió a confrontar con el Gobierno de Javier Milei y esta vez colocó en el centro de la discusión el presente y el futuro de la industria argentina.
El gobernador de Buenos Aires encabezó una jornada por el Día de la Industria en el Parque Industrial Tecnológico Aeronáutico de Morón, acompañado por empresarios, representantes de cámaras sectoriales, sindicatos y funcionarios provinciales.
Bajo la consigna “Con producción y trabajo, hay otro camino”, el encuentro buscó debatir políticas destinadas a sostener la actividad productiva y la generación de empleo.
Allí, Kicillof lanzó una de sus acusaciones más fuertes contra el programa económico nacional.
“Lo que estamos presenciando en la Argentina no es producto del azar ni de una mala coyuntura: hay una decisión política del Gobierno nacional de aplicar un plan sistemático de desindustrialización”, afirmó.
“Quieren construir un país primarizado”
El gobernador bonaerense sostuvo que la situación industrial no constituye un efecto no deseado del programa económico, sino que forma parte, según su interpretación, del modelo que impulsa la administración libertaria.
“Vivimos una etapa de quiebre en el entramado industrial que se profundiza mes a mes, sin perspectiva de mejora, porque los resultados son exactamente los que Milei buscaba”, manifestó.
Kicillof también cuestionó la apertura económica y aseguró que Argentina estaría tomando un rumbo diferente al de otros países que mantienen políticas específicas de protección y promoción industrial.
“Quieren construir un país primarizado, sin trabajo y sin derechos”, afirmó.
Estas expresiones forman parte de la caracterización política que realiza el gobernador sobre el programa nacional y no de una definición reconocida por el Gobierno de Milei, que sostiene una visión diferente basada en apertura económica, desregulación y competencia.
Aseguran que cerraron 1.597 empresas y se perdieron 46.000 empleos industriales
Uno de los datos más fuertes de la jornada fue aportado por el ministro de Producción bonaerense, Augusto Costa.
Según afirmó el funcionario, desde que Milei asumió la Presidencia cerraron 1.597 empresas en la provincia de Buenos Aires y se perdieron más de 46.000 puestos de trabajo vinculados al sector industrial.
Costa responsabilizó directamente al programa económico nacional por esa situación.
“Mientras algunos celebran a los que evaden y especulan, nosotros creemos que los verdaderos héroes están todos los días en cada una de las fábricas”, sostuvo.
Los números fueron presentados por el Gobierno bonaerense durante el encuentro y forman parte de su diagnóstico sobre el impacto de las políticas nacionales en la actividad industrial.
Costos altos, importaciones y caída del consumo
La vicegobernadora Verónica Magario también apuntó contra el rumbo económico nacional y describió tres factores que, según su análisis, están afectando particularmente a las empresas.
Mencionó altos costos de producción, apertura de importaciones y caída del consumo interno.
“La industria está viviendo la combinación letal de costos de producción altos, apertura indiscriminada de importaciones y caída del consumo”, sostuvo.
El planteo resulta especialmente sensible para pequeñas y medianas empresas cuya producción depende en gran medida del mercado interno.
Un debate que también alcanza al Chaco
Aunque el encuentro se realizó en Buenos Aires y estuvo centrado principalmente en la realidad productiva bonaerense, la discusión planteada excede los límites de esa provincia.
Para economías regionales como la chaqueña, el comportamiento de la industria, el consumo, el empleo y las importaciones también tiene consecuencias sobre sectores vinculados a la producción primaria y su posterior transformación.
Algodón, textiles, madera, alimentos y otras actividades dependen no solamente de producir materia prima, sino también de la posibilidad de industrializarla, agregar valor y generar empleo dentro de la provincia.
La discusión sobre qué modelo productivo tendrá Argentina resulta, por lo tanto, particularmente relevante para provincias como Chaco.
Kicillof asegura que “hay otro camino”
El gobernador bonaerense sostuvo finalmente que la situación puede revertirse, aunque reconoció que requerirá tiempo.
“Esta situación se puede revertir. Va a llevar tiempo y esfuerzo”, afirmó.
Para Kicillof, la alternativa pasa por aplicar políticas destinadas a recuperar y ampliar la capacidad industrial argentina.
“No existe un modelo de país fructífero sin industria”, fue una de las definiciones que atravesó el encuentro.
En medio de una discusión nacional cada vez más marcada por dos concepciones diferentes sobre el papel del Estado, la apertura comercial y el desarrollo productivo, Kicillof volvió a posicionarse en las antípodas del modelo de Milei: industria nacional, producción y empleo como pilares de una alternativa económica y política.
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