CARSA S.A., empresa licenciataria de la marca Musimundo en el Nordeste, cerró este lunes 31 de agosto varias de sus sucursales en Chaco, Corrientes, Misiones y Formosa. En territorio chaqueño, alrededor de 30 trabajadores quedaron afectados, mientras que en Corrientes se reportaron al menos 36 desvinculaciones. La compañía atravesaba un concurso preventivo de acreedores en medio de problemas financieros y una fuerte caída de las ventas.
El comienzo de septiembre llegó con una dura noticia para decenas de familias del Nordeste argentino.
CARSA S.A., firma que opera locales de Musimundo en la región, avanzó con el cierre de sucursales y la desvinculación de trabajadores después de varios meses de dificultades económicas y comerciales.
La decisión comenzó a ser comunicada a los empleados al finalizar la jornada del sábado y se hizo evidente este lunes 31 de agosto, cuando numerosos trabajadores llegaron a sus lugares habituales de trabajo y encontraron los comercios cerrados.
En Chaco cerraron locales de Resistencia, Fontana y Barranqueras
La medida golpeó directamente al área metropolitana chaqueña.
Los trabajadores se presentaron este lunes en las sucursales de Fontana, Barranqueras y Resistencia, incluyendo los locales de la peatonal y avenida Las Heras, pero las puertas permanecían cerradas para la actividad comercial habitual.
De acuerdo con la información conocida hasta el momento, alrededor de 30 empleados quedaron afectados en Chaco.
La situación generó además incertidumbre respecto de la formalización de los despidos: algunos trabajadores comenzaron a recibir los telegramas correspondientes mientras otros todavía aguardaban una comunicación oficial.
En determinados locales permaneció habilitado únicamente un acceso destinado al cobro de cuotas de clientes, sin atención comercial para la venta habitual de electrodomésticos.
Al menos 36 trabajadores afectados en Corrientes
El impacto también fue fuerte del otro lado del puente General Belgrano.
En Corrientes se informó que alrededor de 36 trabajadores quedaron sin empleo en medio del cierre de diferentes sucursales.
Entre los establecimientos alcanzados aparecen locales de la capital correntina, además de sucursales del interior provincial en Curuzú Cuatiá, Paso de los Libres y Goya.
También existe incertidumbre respecto de la continuidad de otros puntos comerciales de la firma en Bella Vista, Monte Caseros, Mercedes, Ituzaingó y Gobernador Virasoro.
Uno de los empleados relató a medios correntinos que la noticia fue comunicada durante la noche del sábado, cuando les informaron que la compañía dejaba de operar y que quedaban despedidos.
El cierre se extendió por todo el Nordeste
La crisis de CARSA no quedó limitada a Chaco y Corrientes.
También se reportaron cierres de locales en Misiones, entre ellos los ubicados en Posadas, Leandro N. Alem, Apóstoles y Jardín América.
En Formosa se registró una situación similar, ampliando el impacto laboral de la decisión empresarial a prácticamente toda la región.
Por ese motivo, la cantidad definitiva de trabajadores afectados en el Nordeste sería considerablemente superior a los más de 60 contabilizados solamente entre Chaco y Corrientes.
Endeudamiento, caída de ventas y problemas de financiamiento
El cierre se produce después de meses de dificultades para la empresa.
CARSA S.A. atravesaba un concurso preventivo de acreedores en un contexto marcado por un elevado endeudamiento, caída de las ventas y dificultades para mantener niveles adecuados de stock y financiamiento.
Los propios trabajadores señalaron además otros factores que complicaron el funcionamiento de los comercios, como las restricciones para determinadas operaciones con tarjetas de crédito, el crecimiento de las ventas por internet y una mayor competencia de productos importados dentro del mercado tecnológico y de electrodomésticos.
Otro golpe al empleo y al comercio regional
El cierre de Musimundo adquiere especial relevancia en momentos en que comerciantes y pequeñas y medianas empresas vienen advirtiendo sobre la retracción del consumo.
En Chaco, alrededor de 30 familias enfrentan ahora la pérdida de una fuente de ingresos solamente por los cierres informados en Resistencia, Fontana y Barranqueras.
Si se suman los aproximadamente 36 puestos afectados en Corrientes, el impacto supera los 60 trabajadores entre ambas provincias, mientras resta determinar el número total de desvinculaciones en todo el Nordeste.
El caso representa además una nueva señal de alerta para el comercio regional: cuando las ventas caen durante períodos prolongados y se deterioran el financiamiento y la capacidad de consumo de las familias, las consecuencias terminan trasladándose directamente al empleo.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien
