Usuarios opositores consiguieron que respuestas con fotografías de alimentos acumularan muchos más “me gusta” que publicaciones del propio Javier Milei. Los episodios, conocidos en las redes como “ratios”, aparecen en medio de una discusión más profunda sobre la pérdida de interacción digital del oficialismo y el rol que tuvieron las estructuras de comunicación vinculadas a Fernando Cerimedo.
Durante años, Javier Milei y el movimiento libertario hicieron de las redes sociales uno de sus principales territorios políticos. Pero una serie de episodios recientes en X convirtió esa fortaleza en motivo de burlas y abrió una discusión sobre el verdadero nivel de interacción que conserva el Presidente.
Un salamín, un maní y hasta un pastel de papas consiguieron superar ampliamente en cantidad de “me gusta” a publicaciones realizadas por Milei.
No se trató, por supuesto, de cuentas manejadas por alimentos.
Fueron usuarios que respondieron deliberadamente a publicaciones presidenciales con fotografías y desafiaron a sus seguidores a conseguir más interacciones que el mensaje original.
Y lo lograron.
Un salamín cuadruplicó los “me gusta” de Milei
Uno de los episodios ocurrió después de que Milei compartiera una publicación del ministro de Economía, Luis Caputo, relacionada con la adjudicación de rutas nacionales.
El Presidente acompañó el mensaje con sus habituales consignas y la publicación reunió alrededor de 2.000 “me gusta”.
Un usuario opositor respondió colocando una fotografía de salamines y lanzó el desafío de superar al Presidente.
La respuesta terminó alcanzando aproximadamente 9.000 likes, más de cuatro veces los registrados por el mensaje presidencial.
En el lenguaje de X, este fenómeno es conocido como “ratio”: una respuesta consigue una cantidad de interacciones considerablemente superior a la publicación original.
Después apareció un maní
La escena volvió a repetirse días después.
Milei celebró una publicación relacionada con una mención de su gestión en The Economist.
Otro usuario respondió simplemente con la imagen de un maní y anticipó que conseguiría más “me gusta” que el Presidente.
El resultado fue todavía más llamativo.
La fotografía alcanzó alrededor de 19.000 likes, mientras que la publicación presidencial permaneció cerca de los 2.000.
El fenómeno derivó incluso en nuevas bromas, entre ellas una imagen del pequeño maní con una banda presidencial.
El pastel de papas también ganó
El tercer episodio ocurrió cuando Milei publicó una imagen de un centro comercial para destacar lo que presentó como una señal positiva del consumo.
La publicación presidencial consiguió alrededor de 9.000 “me gusta”.
Entonces apareció otro desafío.
Un usuario respondió con la fotografía de un pastel de papas y aseguró que conseguiría superar la publicación presidencial.
Terminó reuniendo aproximadamente 16.000 likes.
El episodio se viralizó y volvió a alimentar las bromas sobre la capacidad de movilización digital del espacio libertario.
Lemoine tampoco escapó a los “ratios”
La diputada nacional Lilia Lemoine también quedó involucrada en este particular fenómeno.
Luego de una publicación política contra la periodista Viviana Canosa, un usuario respondió con la fotografía de una pequeña mortadela.
La imagen terminó reuniendo aproximadamente tres veces más “me gusta” que la publicación de la legisladora.
Lo que comenzó como una provocación humorística terminó transformándose en una estrategia repetida por usuarios opositores para intentar demostrar una pérdida de capacidad de interacción de las cuentas libertarias.
¿Significa esto que Milei perdió apoyo?
No necesariamente.
Los “likes”, reproducciones, comentarios o seguidores no constituyen una encuesta electoral y mucho menos permiten anticipar directamente cómo votará la sociedad.
Una publicación puede viralizarse por humor, rechazo, organización militante o por el funcionamiento del propio algoritmo.
Por eso, que un pastel de papas consiga más likes que un Presidente no demuestra por sí solo una pérdida equivalente de apoyo electoral.
Sin embargo, los episodios adquieren relevancia porque aparecen en un momento en el que diferentes análisis vienen señalando una reducción de las interacciones que históricamente caracterizaron al ecosistema digital libertario.
El caso Cerimedo agregó otro elemento a la discusión
La polémica adquirió además una dimensión mayor después de la situación judicial de Fernando Cerimedo, consultor político que tuvo un papel relevante en la campaña presidencial de Milei.
Cerimedo se encuentra detenido preventivamente en Bolivia e imputado en una investigación por presunta tentativa de feminicidio contra su expareja Nadia Beller. La medida cautelar no constituye una condena y la investigación judicial continúa.
Paralelamente, su detención volvió a poner bajo discusión las denominadas “granjas de bots” y las estructuras de comunicación política digital. Medios internacionales informaron sobre el hallazgo de elementos que motivaron investigaciones acerca de posibles operaciones automatizadas vinculadas a Cerimedo, aunque eso no prueba por sí mismo que las interacciones de las cuentas de Milei hayan sido generadas mayoritariamente por bots.
Esa diferencia es fundamental: una cosa es investigar estructuras de automatización digital y otra afirmar, sin una auditoría técnica específica, qué porcentaje de los seguidores o interacciones de una determinada cuenta son falsos.
De dominar la conversación a convertirse en objeto del meme
Más allá de las bromas, hay un fenómeno político interesante detrás de estas publicaciones.
Las redes fueron decisivas para la construcción de Milei mucho antes de su llegada a la Presidencia. Allí consiguió instalar temas, generar comunidades y disputar la agenda a estructuras políticas tradicionales.
Ahora sus adversarios intentan utilizar esas mismas herramientas contra el oficialismo.
El salamín, el maní y el pastel de papas no tienen valor como medición electoral. Pero sí funcionan como símbolos de una batalla comunicacional que está cambiando.
La verdadera pregunta no es si un plato de comida puede derrotar políticamente a un Presidente.
La pregunta es otra: ¿está perdiendo el oficialismo la capacidad de dominar la conversación digital que fue una de las claves de su crecimiento político?
La respuesta no surgirá solamente contando likes.
Pero los “ratios” que se viralizaron en las últimas semanas muestran que, al menos en las redes, la oposición encontró una nueva manera de disputarle a Milei un territorio que durante mucho tiempo parecía pertenecerle casi exclusivamente.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien
