El negocio financiero de la cadena de supermercados cerró su último ejercicio con una pérdida operativa de $41.151 millones. Los cargos por deudores incobrables de Tarjetas del Mar crecieron 266% en términos reales, mientras la mora del crédito a las familias llegó al 12,8% en junio, según datos oficiales del Banco Central.
Las dificultades de los hogares para cumplir con sus deudas comenzaron a reflejarse con fuerza en los balances de las empresas que financian directamente el consumo.
Uno de los casos más contundentes es La Anónima. Su negocio financiero, operado mediante Tarjetas del Mar S.A., terminó el ejercicio cerrado el 30 de junio de 2026 con una pérdida operativa de $41.151 millones, frente a un resultado negativo de $11.481 millones en el período anterior.
Los estados financieros correspondientes al período fueron presentados ante la Comisión Nacional de Valores el 8 de septiembre.
Los incobrables saltaron 266%
El dato que explica buena parte del deterioro aparece en los cargos por deudores incobrables de Tarjetas del Mar.
Pasaron de $13.297 millones a $48.675 millones, considerando cifras comparables ajustadas por inflación.
Esto representa un incremento real del 266% en apenas un ejercicio.
La cartera de créditos corrientes con clientes, en tanto, pasó de $142.839 millones a $162.294 millones, mientras que las previsiones constituidas para afrontar eventuales incumplimientos aumentaron desde $13.009 millones hasta $48.592 millones.
Hay una distinción importante: esos $48.592 millones en previsiones no significan necesariamente que todo ese dinero se haya perdido definitivamente. Son estimaciones contables destinadas a cubrir créditos cuyo cobro presenta un riesgo mayor.
La tarjeta generó ingresos, pero no alcanzaron
El negocio financiero continuó generando ingresos.
Tarjetas del Mar obtuvo ingresos netos por $26.197 millones, frente a $18.931 millones del ejercicio anterior.
Sin embargo, esa mejora resultó insuficiente frente a los $48.675 millones contabilizados por incobrabilidad y otros $14.258 millones correspondientes a gastos comerciales y administrativos.
El resultado terminó siendo un rojo operativo de $41.151 millones.
La magnitud resulta todavía más significativa porque la tarjeta está estrechamente relacionada con una actividad esencial: el consumo cotidiano realizado dentro de una importante cadena de supermercados.
La mora de las familias llegó al 12,8%
El caso de La Anónima aparece dentro de un fenómeno más amplio.
El último Informe sobre Bancos del Banco Central, correspondiente a junio de 2026, ubicó el indicador de mora de las financiaciones a las familias en 12,8%.
Para comparar, la irregularidad de los créditos otorgados a empresas se ubicó en 3,5%, mientras que para todo el financiamiento al sector privado fue de 7,6%.
Esto significa que el 12,8% debe interpretarse como un indicador de irregularidad sobre el financiamiento a las familias dentro del sistema financiero, y no como que el 12,8% de todas las familias argentinas están endeudadas o en mora.
El BCRA también informó que el crédito continuó expandiéndose: en junio el saldo real del financiamiento total al sector privado en pesos aumentó 1,7% respecto del mes anterior.
La Anónima endureció las condiciones
Ante el deterioro, la compañía informó que comenzó a modificar sus políticas para otorgar tarjetas y créditos, además de avanzar en acciones destinadas a refinanciar parte de la cartera en mora.
Según la empresa, durante los últimos trimestres esas medidas comenzaron a generar una mejora en las previsiones por incobrabilidad y espera que el efecto continúe durante los próximos meses.
El resultado anual, sin embargo, deja una fotografía contundente del período: el rojo del negocio financiero prácticamente se cuadruplicó y el riesgo asociado a clientes con dificultades para cumplir sus obligaciones aumentó considerablemente.
Una señal sobre el endeudamiento de los hogares
El balance de La Anónima permite observar desde otra perspectiva un fenómeno que ya muestran las estadísticas financieras: cuando aumenta la dificultad de las familias para pagar sus créditos, el problema termina trasladándose a bancos, fintech, tarjetas y empresas que financiaron directamente el consumo.
En este caso, los números son concretos: $48.675 millones en cargos por incobrabilidad y una pérdida operativa de $41.151 millones en el negocio financiero durante un año.
La evolución de los próximos meses permitirá determinar si las políticas crediticias más restrictivas y las refinanciaciones aplicadas por la compañía consiguen reducir ese deterioro.
Información financiera de Tarjeta La Anónima
Diario Colonia Elisa – Informate Bien