Un operativo conjunto de Seguridad Rural y Bromatología terminó con el decomiso de casi media tonelada de productos cárnicos de origen bovino. Según la información policial, el comerciante no pudo justificar la procedencia de la mercadería, que posteriormente fue declarada no apta para consumo humano y desnaturalizada.
Un procedimiento realizado este martes 15 de septiembre en una carnicería de Fontana terminó con el secuestro de 482 kilos de carne vacuna y la aprehensión del propietario del comercio.
El operativo comenzó pasadas las 11 de la mañana y estuvo encabezado por efectivos de Seguridad Rural, con la participación de personal de Bromatología.
La inspección se llevó adelante en un local ubicado sobre calle García Merou al 5900 aproximadamente, donde los agentes controlaron las cámaras frigoríficas y freezers utilizados para almacenar los productos.
Encontraron carne almacenada en un sector utilizado como baño
Durante la inspección fueron contabilizados 482 kilos de productos cárnicos de origen bovino.
Pero uno de los hallazgos que llamó particularmente la atención de los inspectores fue la presencia de cuatro bolsas con carne almacenadas en un sector utilizado como baño del establecimiento.
Según la información difundida sobre el procedimiento, el propietario del comercio, un hombre de 50 años, no pudo acreditar ni justificar la procedencia de la mercadería encontrada.
Ante esa situación se dio intervención a la Fiscalía Rural y Ambiental.
La carne fue declarada no apta para consumo humano
Luego de las actuaciones correspondientes, las autoridades determinaron que los productos secuestrados no eran aptos para el consumo humano.
En consecuencia, los 482 kilos fueron desnaturalizados, evitando que pudieran regresar al circuito comercial.
Por disposición de la Fiscalía interviniente, el propietario de la carnicería quedó detenido y a disposición de la Justicia, mientras continúa la investigación para determinar la procedencia de la mercadería y las eventuales responsabilidades correspondientes.
El procedimiento vuelve a poner el foco sobre la importancia de los controles bromatológicos y de trazabilidad de los alimentos, especialmente cuando se trata de productos cárnicos que requieren condiciones específicas de conservación y documentación que permita establecer su origen.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien
