El debate por el régimen de Zona Fría volvió a poner sobre la mesa una histórica demanda del NEA y NOA: que las altas temperaturas también sean consideradas al definir los subsidios energéticos. Corrientes pretende que la compensación quede establecida por ley y alcance los meses de mayor consumo eléctrico. La discusión tiene impacto directo para todo el Norte Grande, incluido Chaco.
El debate energético que comienza a tomar fuerza en el Senado de la Nación podría terminar teniendo consecuencias importantes para millones de usuarios del norte argentino.
Mientras las comisiones analizan el régimen conocido como Zona Fría, Corrientes intenta incorporar a la discusión una cuestión que las provincias del Norte Grande vienen reclamando desde hace tiempo: crear una compensación específica para las denominadas “zonas cálidas”.
El argumento es sencillo: así como las bajas temperaturas obligan a determinados hogares del país a incrementar el consumo de gas para calefaccionarse, en el NEA y NOA las temperaturas extremas hacen que durante buena parte del año aumente considerablemente la utilización de aires acondicionados, ventiladores y otros sistemas eléctricos de refrigeración.
La diferencia es que ese mayor consumo se produce fundamentalmente sobre la electricidad.
Corrientes quiere que el beneficio quede establecido por ley
Uno de los puntos centrales de la discusión no pasa solamente por conseguir un subsidio, sino por cómo garantizarlo en el tiempo.
Corrientes pretende que la compensación para las zonas cálidas tenga rango de ley y no dependa exclusivamente de una resolución administrativa del Gobierno nacional.
La diferencia no es menor.
Una medida instrumentada mediante resolución puede ser posteriormente modificada dentro de las facultades regulatorias correspondientes. Una ley, en cambio, establecería un marco legislativo cuya modificación requeriría una nueva intervención del Congreso.
El diputado nacional Diógenes González viene planteando precisamente esa posición: que las provincias sometidas a temperaturas extremadamente altas tengan una protección energética respaldada por una norma nacional.
El reclamo excede a Corrientes y alcanza a Chaco
La discusión tiene especial importancia para nuestra provincia.
El Parlamento del Norte Grande respaldó el establecimiento de un régimen específico para zonas cálidas, convirtiendo el reclamo en una demanda regional y no exclusivamente correntina.
Esto significa que una eventual legislación podría beneficiar también a los usuarios de Chaco, dependiendo de cómo finalmente se establezcan el alcance territorial, los niveles de consumo y los requisitos para acceder al esquema.
La cuestión energética tiene además una particularidad en nuestra región: durante los meses de temperaturas extremas, refrigerar una vivienda deja de ser solamente una cuestión de confort para convertirse, en muchos casos, en una necesidad básica frente al calor.
¿Qué beneficio se está discutiendo?
Aquí aparecen diferentes propuestas.
El planteo que impulsa Corrientes contempla un subsidio del 50% para consumos de hasta 550 kWh mensuales durante los períodos de mayor demanda.
Además, la provincia pretende ampliar temporalmente la cobertura para incorporar noviembre y marzo, extendiendo así el período protegido ante las altas temperaturas.
Por otra parte, el esquema respaldado por el Parlamento del Norte Grande plantea una cobertura diferenciada durante todo el año: hasta 500 kWh mensuales durante seis meses de temperaturas elevadas y 300 kWh durante los seis meses restantes.
Estos parámetros forman parte de las propuestas en discusión. No constituyen todavía un beneficio nacional aprobado definitivamente por ley.
El debate por Zona Fría abrió una oportunidad
La discusión volvió a tomar impulso porque el Senado analiza el régimen correspondiente a las regiones afectadas por bajas temperaturas.
Legisladores norteños consideran que esa instancia ofrece la oportunidad de introducir formalmente el problema de las provincias donde ocurre exactamente lo contrario.
El senador correntino Carlos “Camau” Espínola anticipó su intención de impulsar el dictamen relacionado con Zona Fría y vincular esa discusión con una compensación destinada al Norte Grande.
El planteo busca evitar que el esquema federal de subsidios considere únicamente la necesidad energética asociada a la calefacción y deje afuera el consumo extraordinario provocado por temperaturas que durante el verano pueden mantenerse durante largos períodos en valores extremos.
Valdés endureció el reclamo ante Nación
La discusión energética también ingresó directamente en la negociación política entre Corrientes y el Gobierno nacional.
El gobernador Juan Pablo Valdés manifestó su malestar por la falta de avances después de conversaciones mantenidas con Nación y advirtió que los representantes correntinos podrían condicionar su acompañamiento a determinadas iniciativas de la Casa Rosada.
Según el planteo provincial, los gobernadores del Norte Grande habían alcanzado el 18 de agosto un entendimiento con el jefe de Gabinete, Diego Santilli, para avanzar mediante medidas nacionales destinadas a las provincias norteñas.
Corrientes pretende ahora conseguir algo más estable: que el beneficio no dependa únicamente de una decisión del Poder Ejecutivo y quede incorporado a la legislación nacional.
¿Por qué el Norte consume más electricidad?
El núcleo técnico del reclamo es que el consumo energético de una vivienda no depende solamente de la cantidad de personas que viven en ella o de los electrodomésticos disponibles.
También interviene el clima.
En Chaco, Corrientes, Formosa, Misiones y otras provincias norteñas, las altas temperaturas pueden extenderse durante varios meses.
Eso obliga a utilizar durante muchas horas equipos de refrigeración y provoca que hogares que no necesariamente poseen ingresos elevados puedan superar determinados límites de consumo eléctrico.
Por esa razón, las provincias reclaman que los topes utilizados para determinar subsidios contemplen las diferencias climáticas regionales.
Una discusión que Chaco debería seguir de cerca
Aunque Corrientes aparece ahora encabezando políticamente el planteo, el resultado de esta discusión podría ser particularmente relevante para los hogares chaqueños.
La cuestión de fondo es determinar si el sistema energético nacional debe reconocer dos realidades climáticas diferentes: el mayor consumo de gas para calefacción en las zonas frías y el mayor consumo eléctrico para refrigeración en las zonas cálidas.
El tratamiento en las comisiones del Senado será un paso importante, pero todavía queda camino legislativo.
Las propuestas deberán conseguir dictamen, avanzar posteriormente en ambas cámaras según corresponda y convertirse en ley para que exista un régimen permanente con las características que reclama el Norte Grande.
Por ahora, entonces, no existe una nueva “Zona Cálida” nacional aprobada con estos beneficios.
Lo que sí existe es una discusión que vuelve a instalarse en el Congreso y que toca directamente el bolsillo de los usuarios del NEA.
Para Chaco, donde las altas temperaturas y el uso intensivo de electricidad durante el verano forman parte de la realidad cotidiana, el resultado del debate puede ser mucho más que una discusión legislativa: puede determinar cuánto terminarán pagando miles de familias para atravesar los meses de mayor calor.
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