Un terremoto de magnitud 7,7 golpeó la isla de Flores y provocó derrumbes, deslizamientos y graves daños en viviendas e infraestructura. El balance de víctimas fue actualizado durante las últimas horas: al menos 47 personas murieron, miles debieron abandonar sus hogares y continúan las réplicas.
Indonesia atraviesa horas dramáticas después de que un potente terremoto de magnitud 7,7 sacudiera durante la madrugada de este sábado 15 de agosto la región oriental del país.
Aunque los primeros reportes hablaban de 38 víctimas fatales, el balance fue actualizado y ya asciende a al menos 47 muertos, mientras los equipos de emergencia continúan trabajando en las zonas afectadas.
El terremoto golpeó principalmente la isla de Flores, en la provincia de Nusa Tenggara Oriental, dejando viviendas destruidas, edificios dañados, rutas bloqueadas y comunidades con serias dificultades de comunicación.
EL EPICENTRO ESTUVO CERCA DE FLORES
El Servicio Geológico de Estados Unidos registró el terremoto con una magnitud de 7,7 y ubicó su epicentro a unos 68 kilómetros al norte-noroeste de Ende.
La poca profundidad del movimiento sísmico contribuyó a que las sacudidas fueran particularmente intensas.
Después del terremoto principal se registraron numerosas réplicas, algunas de magnitud considerable, aumentando la preocupación de los habitantes y complicando las tareas de emergencia.
ALERTA DE TSUNAMI Y EVACUACIONES
Inmediatamente después del sismo, las autoridades activaron una alerta de tsunami y solicitaron a los habitantes de las zonas costeras que se trasladaran hacia lugares elevados.
Posteriormente se registraron olas de tsunami de pequeña magnitud y la advertencia terminó siendo levantada.
Alrededor de 2.000 personas debieron abandonar sus hogares o trasladarse preventivamente ante el riesgo generado por el terremoto, las réplicas y los daños estructurales.
EDIFICIOS DESTRUIDOS Y CAMINOS BLOQUEADOS
El impacto material es considerable.
Los reportes disponibles señalan daños en cientos de viviendas y también en escuelas, centros sanitarios y otros edificios públicos.
Los deslizamientos de tierra bloquearon caminos y dificultaron el acceso a algunas comunidades, complicando el ingreso de rescatistas y asistencia humanitaria.
En diferentes localidades, los equipos de emergencia trabajan entre estructuras derrumbadas para localizar posibles sobrevivientes.
CONTINÚA LA BÚSQUEDA DE SOBREVIVIENTES
Las autoridades advirtieron que el balance continúa siendo provisional.
Las dificultades para acceder a determinadas zonas y las interrupciones en las comunicaciones impiden todavía conocer con precisión la dimensión total de la tragedia.
Por ese motivo, los equipos de rescate mantienen desplegados operativos en las comunidades más afectadas.
Indonesia se encuentra sobre el denominado Cinturón de Fuego del Pacífico, una extensa región de elevada actividad tectónica donde los terremotos y las erupciones volcánicas son frecuentes.
El país tiene además antecedentes de terremotos y tsunamis devastadores, por lo que ante movimientos de esta magnitud las autoridades activan rápidamente protocolos de evacuación en las regiones costeras.
UNA CIFRA QUE PUEDE SEGUIR CAMBIANDO
El número de víctimas fue aumentando a medida que los equipos de emergencia lograron ingresar a las zonas afectadas.
Por eso, mientras continúan los trabajos de búsqueda y evaluación de daños, las autoridades mantienen bajo vigilancia las réplicas y las condiciones de las estructuras que permanecen en pie.
La prioridad ahora está puesta en encontrar sobrevivientes, atender a los heridos y asistir a las miles de personas afectadas.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien

