Crisis en el sector gastronómico: cerró un local de Tostado frente al Obelisco y Le Blé redujo más de un tercio de sus sucursales
El cierre de cafeterías y restaurantes continúa reflejando el impacto de la caída del consumo. Tostado dejó de operar una de sus sucursales emblemáticas, mientras que Le Blé enfrenta una fuerte reestructuración financiera.
La desaceleración del consumo continúa impactando en el sector gastronómico argentino. En los últimos días cerró una sucursal de la cadena de cafeterías Tostado, ubicada frente al Obelisco porteño, mientras que Le Blé redujo significativamente su cantidad de locales en medio de una compleja situación económica.
Tostado cerró su local frente al Obelisco
La sucursal de Corrientes 999, una de las zonas de mayor circulación peatonal del país, dejó de funcionar durante la última semana.
Según pudo constatar el medio La Política Online, el nombre del comercio fue retirado de la marquesina y el local ya no volverá a abrir sus puertas. Empleados de negocios vecinos señalaron que el establecimiento fue desocupado en los últimos días.
De acuerdo con información publicada por distintos medios, Tostado opera bajo un sistema de franquicias administrado por Francisco Langieri Bullrich, hijo de la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.
Según su sitio oficial, la marca cuenta con 56 locales distribuidos entre Argentina, Brasil, España, Italia y Estados Unidos.
Le Blé también reduce su presencia
La cadena Le Blé, fundada en 2008, también atraviesa dificultades.
De acuerdo con una publicación de iProfesional, pasó de 39 a 25 sucursales, luego del cierre de 14 locales, y enfrenta una delicada situación financiera.
El informe señala que la empresa registra 175 cheques rechazados por más de 205 millones de pesos, principalmente durante el segundo trimestre de 2026, además de una deuda financiera superior a los 500 millones de pesos.
Un sector afectado por la caída del consumo
Los cierres se suman a otros registrados recientemente en el rubro gastronómico, incluyendo restaurantes reconocidos y establecimientos históricos.
Entre ellos figura Los Laureles de Barracas, un tradicional comercio fundado en 1893, que también anunció el cese de sus actividades luego de más de un siglo de funcionamiento.
Analistas del sector atribuyen este escenario a la retracción del consumo y al aumento de los costos operativos, factores que afectan especialmente a los negocios gastronómicos.
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