La Provincia adjudicó cinco clases de Letras de Tesorería por más de $51.124 millones, con la mayor parte de los vencimientos concentrados en alrededor de tres meses. La operación vuelve a poner bajo análisis las necesidades de liquidez del Gobierno de Leandro Zdero y el peso que tendrá el financiamiento sobre las cuentas provinciales.
El Gobierno del Chaco volvió a recurrir al mercado financiero para obtener recursos de corto plazo.
La administración encabezada por Leandro Zdero adjudicó Letras de Tesorería por un total de $51.124.670.727, una operación destinada a captar liquidez mediante títulos que posteriormente deberán ser cancelados por la Provincia junto con los intereses correspondientes.
El dato relevante no está solamente en el volumen de dinero obtenido.
La mayor parte de la colocación quedó concentrada en instrumentos con vencimientos cercanos, lo que significa que esos compromisos volverán rápidamente sobre las cuentas públicas provinciales.
MÁS DE $51.124 MILLONES EN UNA SOLA LICITACIÓN
La operación incluyó distintas clases de Letras del Tesoro provincial, aunque dos concentraron prácticamente la totalidad del financiamiento obtenido.
La Clase 6 captó aproximadamente $40.351 millones y tiene un plazo informado de 98 días, con una tasa nominal anual del 26%.
Por su parte, la Clase 9 consiguió alrededor de $9.770 millones, con vencimiento a 91 días y una tasa nominal anual del 25,75%.
Entre ambas representan más de $50.000 millones de los $51.124 millones adjudicados.
Esto significa que prácticamente toda la deuda tomada mediante esta operación deberá enfrentar vencimientos en aproximadamente tres meses.
QUÉ PASÓ CON LOS PLAZOS MÁS LARGOS
El comportamiento de las restantes clases también deja un dato para observar.
La Clase 12 consiguió alrededor de $972 millones, mientras que la Clase 14, cuyo plazo informado alcanza los 364 días, logró captar apenas unos $30 millones.
La Clase 13, en tanto, quedó desierta.
La diferencia entre el volumen conseguido mediante instrumentos de corto plazo y aquellos con vencimientos más alejados muestra una fuerte concentración de la demanda en las letras que deberán cancelarse primero.
DEUDA DE CORTO PLAZO: ¿QUÉ SIGNIFICA?
Las Letras de Tesorería son instrumentos utilizados habitualmente por los gobiernos para cubrir necesidades transitorias de caja.
La Provincia recibe dinero de los inversores y se compromete a devolverlo en una fecha determinada, abonando además el rendimiento establecido.
El problema aparece cuando estos mecanismos dejan de utilizarse exclusivamente para cubrir desfasajes temporales y comienzan a transformarse en una fuente recurrente de financiamiento.
En ese escenario puede generarse una dinámica de renovación permanente: cuando llega un vencimiento, el Estado necesita recursos propios para cancelarlo o debe emitir nueva deuda para afrontar compromisos anteriores.
Por eso, la evolución de las próximas licitaciones será determinante para evaluar la situación financiera provincial.
EL COSTO DE CONSEGUIR LIQUIDEZ
Las tasas informadas para las principales letras adjudicadas fueron del 26% y 25,75% nominal anual.
Aunque esos porcentajes están expresados en términos anuales y los instrumentos vencen mucho antes de cumplir un año, igualmente representan un costo financiero que deberá afrontar el Estado chaqueño.
Por eso no corresponde calcular que la Provincia pagará automáticamente un 26% adicional sobre los $40.351 millones: el rendimiento efectivo dependerá del plazo específico y de las condiciones de emisión.
Pero sí existe una certeza: conseguir esos $51 mil millones tiene un costo que terminará incorporándose a las obligaciones financieras provinciales.
LOS ADELANTOS DE COPARTICIPACIÓN TAMBIÉN ENTRAN EN LA DISCUSIÓN
La nueva colocación se produce en un escenario donde las finanzas provinciales vienen recurriendo además a mecanismos de asistencia y refinanciación con el Gobierno nacional.
Según los datos consignados en la información que acompaña la operación, Chaco habría acumulado más de $1,3 billones en adelantos federales durante aproximadamente 25 meses.
A esto se suma una refinanciación cercana a los $477.000 millones acordada con Nación dentro del Régimen de Extinción de Obligaciones Recíprocas, conocido como REOR.
Estos instrumentos no tienen exactamente la misma naturaleza que las Letras de Tesorería, por lo que no corresponde sumarlos automáticamente y presentarlos como una única deuda.
Sin embargo, considerados en conjunto permiten analizar el nivel de dependencia de diferentes herramientas financieras que tiene actualmente la administración provincial.
EL DÉFICIT, OTRO DATO A SEGUIR
Otro elemento incorporado al debate es la situación fiscal chaqueña.
De acuerdo con estimaciones atribuidas al IERAL, Chaco registra un déficit financiero equivalente al 6,8% de su gasto total, ubicándose entre las provincias con mayor desequilibrio relativo.
Ese escenario obliga al Gobierno provincial a administrar simultáneamente ingresos, gastos corrientes, salarios, transferencias, obras y vencimientos financieros.
Y allí aparece una cuestión central: cada peso destinado al pago de intereses es un recurso que no puede utilizarse simultáneamente para otra finalidad presupuestaria.
¿PARA QUÉ SE UTILIZARON LOS $51 MIL MILLONES?
Ese es uno de los puntos que requiere mayor información pública.
La colocación permite conocer cuánto dinero consiguió la Provincia, los instrumentos utilizados y sus condiciones financieras.
Pero para evaluar integralmente la operación también resulta necesario conocer qué necesidades concretas de Tesorería serán cubiertas con esos recursos.
No es lo mismo utilizar deuda transitoria para afrontar un desfasaje puntual entre ingresos y vencimientos que necesitar financiamiento de manera sistemática para sostener gastos corrientes.
La diferencia resulta fundamental para determinar la sostenibilidad de las cuentas públicas.
LOS $300 MIL MILLONES AUTORIZADOS EN 2025
También vuelve a quedar bajo análisis la autorización legislativa otorgada en diciembre de 2025 para que el Ejecutivo pudiera acceder a financiamiento por hasta $300.000 millones.
Con nuevas operaciones financieras en marcha, resulta relevante conocer cuánto de aquella autorización fue efectivamente utilizado, mediante qué instrumentos, cuáles fueron sus destinos y qué obligaciones permanecen vigentes.
La transparencia sobre esos datos permitiría dimensionar con mayor precisión el verdadero nivel de endeudamiento y las necesidades financieras del Chaco.
EL DESAFÍO LLEGA CUANDO VENZAN LAS LETRAS
La discusión central no termina con esta licitación.
En realidad, comienza ahora.
Más de $50.000 millones de la colocación están concentrados en instrumentos con plazos cercanos a los tres meses.
Cuando esos vencimientos lleguen, la Provincia tendrá que disponer de los recursos necesarios para cancelarlos o volver al mercado para refinanciarlos.
Será entonces cuando pueda evaluarse si estas Letras funcionaron como una herramienta transitoria de administración financiera o forman parte de una rueda de endeudamiento que necesita nuevas emisiones para sostenerse.
En un contexto donde salarios, servicios públicos, infraestructura y asistencia estatal compiten por recursos limitados, los chaqueños tienen derecho a conocer no solamente cuánto dinero toma prestado el Estado, sino también para qué se utiliza y cuánto terminará costando devolverlo.
¿Qué opinás? ¿El Gobierno provincial debería informar públicamente y en detalle el destino de cada nueva colocación de deuda?
Diario Colonia Elisa – Informate Bien