La causa de la falsa médica Chaco sumó un nuevo capítulo este jueves con el traslado de Lidia Mabel Ojeda a la provincia, luego de haber sido detenida en Buenos Aires tras permanecer prófuga.
La mujer está acusada de ejercer ilegalmente la medicina utilizando la matrícula de otro profesional.
Fue localizada en la casa de su pareja, un policía federal, mediante rastreo de movimientos financieros.
La investigación por el caso de la falsa médica Chaco continúa avanzando y este jueves se concretará el traslado de Lidia Mabel Ojeda hacia territorio chaqueño para quedar a disposición de la Justicia.
La mujer fue detenida días atrás en la localidad bonaerense de Tres de Febrero, donde permanecía oculta.
Según la causa judicial, Ojeda habría ejercido ilegalmente funciones médicas en hospitales públicos de Chaco entre 2024 y 2026.
Los investigadores sostienen que utilizaba la matrícula profesional de otro médico para atender pacientes, emitir recetas y firmar documentación sanitaria.
Entre los puntos más graves de la acusación aparece la supuesta firma de certificados de defunción utilizando una identidad profesional ajena.
La mujer abandonó la provincia tras quedar expuesta la maniobra y fue intensamente buscada por la Justicia chaqueña.
La investigación logró reconstruir sus movimientos a través del análisis de cámaras de seguridad y operaciones realizadas desde una billetera virtual vinculada a la acusada.
Finalmente, fue localizada en una vivienda donde residía junto a su pareja, un efectivo de la Policía Federal Argentina�.
Durante los allanamientos se secuestraron uniformes médicos, instrumental quirúrgico y documentación hospitalaria.
El caso generó fuerte impacto político y social en toda la provincia del Chaco, especialmente por las presuntas fallas de control dentro del sistema sanitario público.
Mientras la investigación avanza, crecen los cuestionamientos sobre los mecanismos de supervisión y validación profesional en hospitales provinciales.
La causa ya dejó de ser solo un caso policial: ahora pone bajo la lupa la fragilidad de los controles en uno de los sistemas más sensibles del Estado.















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