La Provincia realizará este jueves 15 de octubre una nueva licitación de Letras de Tesorería. Incluye reaperturas con cupones del 28,5% y 27% nominal anual y nuevos instrumentos. El programa tiene un límite autorizado de $140.000 millones en circulación.

El gobierno de Leandro Zdero volverá al mercado financiero este jueves 15 de octubre con una licitación de cinco clases de Letras de Tesorería, cuyos vencimientos se extienden desde noviembre de este año hasta octubre de 2027.
La convocatoria incluye las reaperturas de las clases 12 y 15, además de las nuevas clases 18, 19 y 20. La operación se encuadra en el programa provincial autorizado por las leyes 1092-A y 4194-F y el decreto 1933/25.
Qué significa el límite de $140.000 millones
El programa establece un máximo de $140.000 millones de valor nominal en circulación. Ese límite no significa que la Provincia vaya a obtener esa suma íntegra en la licitación de este jueves.
Para conocer cuánto financiamiento consigue efectivamente el Ejecutivo será necesario esperar el resultado de la colocación. También deberá distinguirse qué parte corresponde a refinanciar vencimientos y cuál representa endeudamiento adicional.
Las tasas y los vencimientos
La Clase 12 tiene un cupón fijo del 28,5% nominal anual y vence el 13 de noviembre de 2026. La Clase 15 contempla un 27% nominal anual, con vencimiento el 11 de diciembre.
Al tratarse de reaperturas licitadas por precio, esos cupones no determinan por sí solos el rendimiento efectivo que obtendrá quien compre las Letras: también importa el precio de adjudicación.
La Clase 18 vence el 15 de enero de 2027 y se licitará por tasa de interés. Las clases 19 y 20 vencerán el 16 de abril y el 15 de octubre de 2027, respectivamente, con una remuneración vinculada a la TAMAR Privada más un margen que surgirá de la subasta.
El costo final todavía debe conocerse
La información disponible no permite afirmar que toda la operación tendrá una “sobretasa del 5%”. Para calcular su costo habrá que conocer los montos adjudicados, los precios y las tasas o márgenes resultantes.
Tampoco una licitación de Letras demuestra por sí sola la existencia de déficit fiscal: puede utilizarse para atender necesidades transitorias de caja o renovar deuda.
La gestión de Zdero deberá rendir cuentas sobre cuánto consigue, cuánto costará y qué compromisos traslada a los próximos meses. El resultado de la licitación será central para evaluar esas condiciones.
Diario Colonia Elisa – Infórmate Bien