El refuerzo que reciben jubilados y pensionados de menores ingresos permanece sin cambios desde marzo de 2024. El proyecto de Presupuesto 2027 contempla recursos para complementos previsionales, pero no determina cuánto se pagará por el bono el próximo año. Si continúa en $70.000, seguirá perdiendo poder adquisitivo frente a la inflación.
El bono extraordinario para jubilados y pensionados de menores ingresos vuelve a quedar en el centro del debate previsional.
Actualmente el refuerzo máximo continúa siendo de $70.000, el mismo valor establecido en marzo de 2024. Para septiembre de 2026, el Gobierno volvió a otorgarlo mediante el Decreto 824/2026.
Esto significa que mientras los haberes previsionales se actualizan mensualmente de acuerdo con la movilidad vinculada a la inflación, el bono permanece nominalmente congelado.
La consecuencia es directa: quienes dependen del refuerzo para completar sus ingresos reciben, en términos porcentuales, incrementos menores sobre el total que efectivamente cobran.
El Presupuesto 2027 no fija cuánto valdrá el bono
Aquí hay una precisión importante respecto de algunas versiones que circularon después de la presentación del Presupuesto.
El proyecto oficial contempla $2,97 billones para el Programa 17 de ANSES, “Complementos a las Prestaciones Previsionales”, dentro del cual aparece el Refuerzo de Ingreso Previsional. Sin embargo, esa asignación presupuestaria no establece que cada jubilado vaya a cobrar exactamente $70.000 durante todo 2027.
Tampoco el mensaje del Presupuesto anuncia una actualización específica del bono.
Por eso, con la información disponible actualmente, no puede asegurarse ni que el bono permanecerá en $70.000 durante todo 2027 ni que será aumentado.
El monto continuará dependiendo de las decisiones que adopte el Gobierno y de las normas que se dicten para cada período.
Lleva más de dos años sin actualizarse
El problema central es su pérdida de poder adquisitivo.
El bono llegó a $70.000 en marzo de 2024 y desde entonces no acompañó la evolución de los precios.
El Presupuesto 2027 proyecta para el próximo año una inflación del 18%, mientras que las prestaciones de la seguridad social pasarían de unos $75,7 billones en 2026 a $98,1 billones en 2027.
Si el refuerzo continuara sin modificaciones, su capacidad de compra seguiría deteriorándose.
Algunas estimaciones calculan que, considerando la inflación registrada y las proyecciones oficiales para los próximos períodos, $70.000 de marzo de 2024 necesitarían transformarse en aproximadamente $223.000 hacia fines de 2027 para conservar un poder adquisitivo equivalente.
Pero esa comparación incluye inflación futura proyectada, no efectivamente registrada. Por eso el resultado dependerá de que las previsiones oficiales para 2026 y 2027 se cumplan.
El efecto ya se nota en lo que cobran los jubilados
En septiembre, las jubilaciones y pensiones tuvieron una actualización del 2,11%, correspondiente a la movilidad previsional.
La jubilación mínima quedó en $428.633,20 y, al sumarle el bono máximo de $70.000, el ingreso alcanzó $498.633,20.
Sin embargo, como el bono no aumentó, el ingreso total de quienes cobran la mínima creció aproximadamente 1,81%, por debajo del 2,11% aplicado al haber previsional.
Es decir, la movilidad se aplica sobre la jubilación, pero no sobre los $70.000 adicionales.
Ese efecto se acumula mes tras mes y explica por qué el congelamiento del bono afecta especialmente a quienes se encuentran en la parte más baja de la escala previsional.
El bono no forma parte del haber jubilatorio
Existe además otra diferencia relevante.
Los $70.000 constituyen un bono extraordinario, no una incorporación permanente al haber previsional.
El Decreto 824/2026, por ejemplo, otorgó específicamente un bono máximo de $70.000 para septiembre a jubilados y pensionados comprendidos dentro de determinados niveles de ingresos, además de titulares de PUAM y distintas Pensiones No Contributivas.
Por esa razón, la actualización automática de las jubilaciones no incrementa también el bono.
Qué puede ocurrir en 2027
El Presupuesto enviado por el Ejecutivo todavía debe atravesar el debate parlamentario y puede sufrir modificaciones antes de convertirse en ley.
Con la documentación disponible, la conclusión más precisa es que existen recursos presupuestados para complementos previsionales, pero no está establecido que el bono individual continúe en $70.000 ni que vaya a recibir una actualización durante 2027.
Si el Gobierno mantiene el mecanismo actual y vuelve a fijarlo en $70.000, su poder adquisitivo continuará disminuyendo. Si decide aumentarlo, deberá establecer el nuevo importe mediante las correspondientes normas.
Para millones de jubilados y pensionados de menores ingresos, esa definición será clave porque el refuerzo representa actualmente una parte importante del ingreso mensual.
Diario Colonia Elisa – Informate Bien