19 de enero de 2022

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El dolor de una madre que perdió a su hijo y acusa a la policía: “No se suicidó, lo mataron”

Ella es Analía Ojeda, mamá de Diego Emanuel Barreto quien falleció el 13 de febrero del 2020 en extrañas circunstancias. Si bien la causa fue caratulada como suicidio, Analía asegura que a su hijo “lo mató la policía”. El dolor de una madre y la lucha incansable por conseguir justicia.

El 13 de febrero del 2020 fue el día más oscuro para Analía. La llamaron para decirle que se acerque al Perrando porque a su hijo le había pasado algo, pero nunca se imaginó que al llegar lo encontraría sin vida. Desde un primer momento tuvo una intuición de madre. El hecho fue caratulado desde el principio como suicidio, pero lejos de estar cerrado, Analía pelea por el cambio de carátula. En aquel momento recayó sobre la Fiscalía N° 3 a cargo de Rosana Beatriz Soto, pero al interiorizarse en los hechos se declaró incompetente y lo remitió a la Fiscalía de Derechos Humanos que comanda Luciano SantosPero, ¿qué pasó aquel día?

Lo relata el abogado querellante, Germán Martínez, quien en diálogo con este medio cuenta que todo sucedió entre las 19:30 y las 19:50 del 13 de febrero del 2020, cuando Diego Emanuel Barreto, que tenía 25 años, se cae del balcón de su vivienda donde residía solo, ubicada en Edison 1395

“Cae del balcón, hace un trayecto hasta la mitad de cuadra y en ese momento pasa un auto blanco conducido por un hombre, su hermana y la pareja con intenciones de ayudarlo. En ese momento Emanuel por la situación estaba un poco confundido, ellos -los del vehículo- no entienden la situación y aluden a querer irse. Él lo que hace en ese momento es intentar bajar el vidrio y después sujetarse al auto”, cuenta el letrado, y agrega: “En ese momento pasa un policía que estaba fuera de servicio y posteriormente llega el móvil policial”. La intervención estuvo a cargo de la Comisaría 7ª, tal lo relatado. “Como él no soltaba el auto, uno de los agentes que todavía no se identificó puntualmente quién es, lo sujetó de los testículos para que lo suelte, esto dicho por los testigos”, cuentan. En ese momento llega la peor parte, cuando comenzaría la tortura policial según lo relatado por el abogado en base a lo que declararon los testigos: “Posteriormente, lo reducen boca abajo, lo esposan boca abajo y dos efectivos lo sostenía de las piernas y otro lo tenía en la parte de la espalda con la rodilla ancándole el cuello”. “Luego llega la ambulancia y lo suben sin signos vitales, incluso trataron de reanimarlo y en un momento del trayecto vuelve un muy ligero pulso pero no el suficiente para que él vuelva a recomponerse”, continúa la reconstrucción del hecho. En ese momento interviene Analía y añade que “él ya estaba ahogado, tardaron mucho en llamar a la ambulancia. La doctora testificó eso, que él ya sube morado y sin respirar”. “Después de muerto, seguían torturándolo, dijo la testigo ocular que se acercó a ver el accionar de la policía”, marca con un inmenso dolor cada vez que repasa la historia.

Así y todo el caso fue caratulado como “sucidio”. “La caratula de la causa la puso la policía en principio, por los fundamentos son hasta llamativo porque él no falleció cuando cayó, hubo toda una serie de sucesos posteriores”, agrega Martínez. Ahora, con la causa en la Fiscalía de Derechos Humanos, sí consideran que “está avanzando”. AUTOPSIA Y DECLARACIONES “La mayoría de los testimonios, por los menos los que ya están plasmados, hablan de un accionar de la Policía abusivo y no acorde a la situación. Uno se pregunta cómo pudo suceder que el señor Barreto se encontraba en un estado tal vez de alteración y que termine muerto, no se condice”, afirma el representante legal. Además, también es para destacar que la autopsia marcó que el joven no había ingerido drogas ni alcohol ni fármacos cuando sucedió la lamentable situación. “Llama mucho la atención el accionar de la Policía que en el momento de hacer el operativo, todos los policías decían ´está re drogado´ y daban a entender que estaba muy drogado”, añade. Analía por su parte aporta: “Es más que evidente que esto no es un suicidio, es un homicidio porque el accionar de la Policía fue siempre de una manera totalmente diferente a lo que se tendría que hacer. Violaron muchas cosas, como violación del domicilio de él, cuando este policía salió de la guardia -estaba fuera de servicio- actúa. No se sabe si hubo un llamado al 911, entonces habrá sido el policía el que llamó, eso está en investigación”. La autopsia a la que tuvo acceso este medio es clara: según las consideraciones medicolegales, “durante las maniobras de inmovilización –de las fuerzas de seguridad- se produjo el cese de los signos vitales”.

Todas las lesiones fueron superficiales, y al momento del deceso, no habían producido complicaciones que explicaran la producción de la muerte”, añade y afirma: “Existió maniobra compresiva con energía y duración suficiente para lesionar e interrumpir la circulación área y sanguínea. Habitualmente se encuentra el mismo patrón de lesiones y efectos durante la aplicación de la estrangulación antebraquial o armada para contención o reducción de individuos”. “En la persona fallecida se ejerció compresión central sobre la vía área y en especial sobre el lateral izquierdo del cuello, puntos que no pertenecen a una técnica de sumisión pura”, marca el documento que es parte del expediente y agrega: “La duración de la interrupción de la circulación aérea y vascular durante la compresión del cuello fue suficiente para provocar injuria tisular”. “Causa directa de la muerte: ‘asfixia mecánica por compresión de cuello’”, dice también. Por todo esto, actualmente el principal pedido es que la causa cambie de carátula y de suicidio pase a “homicidio agravado por la función”, un delito al que le cabe la pena de perpetua según explicó el abogado Martínez. “Se le pidió ya dos veces al fiscal que estaba más que probado hasta el momento que no fue un suicidio. Actualmente tenemos que esperar que se produzca una testimonial y que se acompañe con capturas de videos para identificar a los policías. Superado eso se esperaría y no tendría más remedio el fiscal que imputarle el delito a los policías”, agregó. Analía recuerda: “Hay un testigo que es muy contundente que declara que a mi hijo se lo empieza a ver que se pone morado, que empieza a morder el pasto porque ya no podía respirar y que cuando llega la ambulancia a él lo alzan como una bolsa de papa, no tenía vida. Eso está plasmado por los testigos. Dice que ‘se lo sube al chico pero ya se veía que no se movía más, era un peso muerto, una bolsa de papas’”. La mamá de Emanuel contó también que luego de algunas publicaciones que hizo en su red social Facebook, recibió respuestas que afirmaban que “la comisaría 7ª tiene una reputación de mal actuar”.

“No voy a ir a esa comisaría si no voy haciendo protesta”, aseguró descartando que se acerque para pedir explicaciones, y añadió que “el Subcomisario Armando Barbona fue el que me trató mal, me faltó el respeto. Me quisieron hacer firmar un papel que no era mi hijo”. EL RECUERDO DE UNA MADRE Y AMIGA “Mi hijo era la persona más buena del mundo. Era una persona con todos los proyectos de crecer, lo crie con mucho amor. Él nunca tuvo antecedentes de que fue a algún psicólogo, era deportista, sociable, educado y con muchos amigos”, recuerda Analía y cuenta también que “mi relación con él era muy cercana, ya no éramos madre e hijo sino que desde chiquito fuimos amigos, hasta su primer beso me contó”. Ella descarta de plano la posibilidad de un suicidio ya que “estoy muy segura que mi hijo no era capaz de hacer una cosa así”. Analía tiene otros dos hijos, de 8 y 5 años, y dice: “Por eso estoy plantada acá”. “Quiero que se me unan las personas, las mamas, que no tengan miedo y sigan pidiendo justicia porque hay mucha gente que no se anima, que tiene miedo porque se trata de la fuerza pública”, alienta a otras personas que no se animen a denunciar hechos similares. Para cerrar, dice que “de la justicia espero que actúe como tiene que ser”. “Yo soy una madre del dolor, lo extraño cada día, el dolor es mucho más fuerte que yo”, finaliza.

FUENTE: DIARIO CHACO

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